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Okinawa-do
Caminar hacia la paz desde la oración
Okinawa-do vuelve a mirar el espíritu de oración y respeto heredado en Okinawa como un camino para nuestro tiempo.
A través del karate, la cultura y el aprendizaje, cultiva un corazón que supera el conflicto, respeta a los demás y sirve al mundo.
Okinogu presenta este caminar como Okinawa-do.
¿Qué es Okinawa-do?
Okinawa-do es un camino para devolver la oración al centro de la vida diaria y transmitir al presente el espíritu de paz heredado en Okinawa.
A través del karate, la cultura y el aprendizaje, Okinogu comparte este camino desde Okinawa hacia la paz mundial. También se conecta con la enseñanza del karate: “En karate no hay primer ataque.”
La oración es una. El karate también es uno. El deseo de crear una sociedad pacífica es el corazón de Okinawa-do.
Una propuesta de Okinogu
Okinawa-do no es una doctrina nueva, sino una propuesta para devolver la oración, el respeto y la sinceridad a la vida diaria. Okinogu desea que este camino parta de Okinawa y avance hacia la paz.
Karate y Okinawa-do
Okinogu presenta el karate como una forma de volver al origen, pulir el corazón de la oración y caminar el camino de la sinceridad más allá de estilos, razas y religiones.
Aprendizaje
Aprender para llevar el espíritu a la vida diaria
Okinawa-do no es solo una idea para leer.
Se practica mediante el aprendizaje, la cultura, la oración y la forma de encontrarnos con los demás.
El salón de aprendizaje abre pequeñas puertas a esa práctica.
Ritos y eventos
Oraciones estacionales que renuevan el camino
Los ritos y eventos estacionales ayudan a que la oración vuelva a formar parte de la vida.
Conectan la gratitud, la memoria y el deseo de paz.
Cada visita es una oportunidad para volver al corazón de Okinawa-do.
Comunidad
Apoyar un camino que continúa hacia el futuro
Okinawa-do continúa cuando las personas apoyan, aprenden y actúan juntas.
La asociación de patrocinadores ayuda a preservar las oraciones y actividades de Okinogu.
Es una forma de caminar este camino con la comunidad.
